Kinesiologas Extranjeras en Pueblo Libre

Kinesiologas Extranjeras en Pueblo Libre, Los 2 que estaban alrededor de mi cabeza

comenzaron a restregar sus pollas por mi cara y a darme pollazos en ella, incluso me escupían.

Uno de ellos me arrancó también el sujetador y comenzó a tirarme de un pezón, me hacía daño,

pero yo estaba muy excitada. Justo comencé a apreciar como uno comenzaba a follarme, me

metía su polla por mi coño, a pelo, y bombeaba fuerte, yo estaba absolutamente a su merced.

Estando así empecé a apreciar un chorro caliente sobre mi cuerpo, abrí los ojos, y vi que el que

faltaba, se estaba orinando sobre mí. El resto se reían. Enseguida los de mi cabeza se separaron

un poco y le dijeron que apuntase a mi cara, y a mí me mandaron abrir la boca. De este modo lo

hice, tragándome los meos de aquel hombre, y atragantándome un tanto con ellos. Era repulsivo,

pero justo de ahí que me excitaba considerablemente más.

El que me estaba follando se apartó, mas al segundo otro empezó a ocupar su lugar, y vino a mi boca,

a fin de que le limpiase la polla. Sabía a mis flujos.

Por fin decidieron desatarme, mas únicamente para darme la vuelta y ponerme a cuatro patas.

De esta manera el tatuador se puso detrás y comenzó a empujar su polla contra mi culo, hasta

el momento en que en un instante, Zas, me la metió, pegué un grito, pero justo recibí una bofetada

mientras me decían, “cállate y mama”, así que soportando el dolor de mi culo me esmeraba por

mamar las pollas que me ponían delante. Ellos iban rotando para utilizar mis orificios, y no paraba,

sin reposo.

Al final uno se tumbó en el suelo y me mandaron ponerme encima, mirando para él, me la

clavó en el coño, y aprecié como por detrás otro me entraba en el culo, comenzaron a follarme

de esta manera, y me corrí como ida, mientras con mis manos estaba agarrada a las pollas

de los 2 que quedaban.