Kinesiologas Extranjeras en Santa Anita

Kinesiologas Extranjeras en Santa Anita, Al final me había decidido por hacerme un par,

el primero con unas estrellitas saliendo de mi ingle y subiendo por mi cintura, y el segundo, tatuarme

en el muslo un liguero con un lacito colorado. Como nunca me había hecho nada, no tenía mucha

idea de dónde ir, con lo que me metí en un chat a consultar. La verdad que suelo chatear de vez en

cuando. Es el mejor sitio para hallar viejos verdes jeje. Hablando con múltiples del chat, uno

me recomendó el local de un amigo suyo, me dijo que me saldría bien de costo, y que era muy

buen tatuador. Aun se ofreció a acompañarme, así que quedé con él. Como ya se de qué forma

son los del chat, ya me supuse que su intención sería verme la entrepierna, o bien meterme algo

de mano, pero no me importa, es más, me excita que lo hagan.

Esa tarde fui a su encuentro, llevaba unos shorts vaqueros y una blusa color salmón, sin mangas.

Al llegar al sitio vi a un hombre de unos 40 años en un vehículo, me hizo señales para que me subiera,

conque lo hice. Me saludó dándome el par de besos de rigor, pero ya con su mano en mi muslo

mientras me los daba. Enseguida nos pusimos en marcha, me dijo que llegaríamos pronto.

Al final me llevó a un barrio de las afueras, nunca había estado allí, soy una chica del centro, mis

padres tienen bastante dinero, así que vivo en un buen barrio.

Aquello era un poco sucio todo, había algunos edificios abandonados, bastantes emigrantes por

la calle… me llevó por un callejón y vi la puerta del local, estaba toda llena de grafitis, la verdad que

no invitaba a entrar, más bien a salir corriendo.