Kinesiologas Mexicanas

Kinesiologas Mexicanas, cincuenta sexoservidoras con las que se ha acostado a sus treinta

y siete años y de que se hubiese presentado a esa casa sombría de la colonia Condesa.

Procuraba a la doctora Judith, sicoterapeuta. Mas no había ni un solo rastro de que fuera

un consultorio, ni un anuncio ni una puerta abierta con recepcionista a la vista. Solo 3 grises

pisos de ventanas asquerosas. “Ya estando ahí creí que era una trampa y que me iban a raptar

o bien de pérdida a madrear con atraco incluido”, cuenta Juan.

La historia empezó unos días ya antes, cuando navegando por los anuncios sexuales en la red

de redes se encontró con uno que lo arrobó: “Hermosa escultural joven mujer busco relacion

sexual-sin-compromiso”.

No hacía alusión a pago alguno, lo que le extrañó, mas excitó más, sobre todo a su bolsillo.

¿Mas qué no se puede localizar entre la infinitud del ciberespacio?

Solo la página mx.mileroticos.com, una de las múltiples, un día común tiene registrados

cincuenta y 3 con setecientos veintiocho anuncios. Heterosexuales, bisexuales, travestís,

transexuales, omnisexuales, todos buscando el intercambio monetario. Si bien no falta la

que oferte: “Mujer guapa de buen cuerpo, si me haces venir, invito”.

O bien lo opuesto, la que discrimina: “Sorry, no atiendo a nacos. Por lo mismo soy real”.

O bien la que te desafía a probar “su rica puchita mordelona”. O bien el gay que en la contratación

de sus servicios te venda poppers “sellados” a 100 pesos. Cualquier persona puede anunciarse,

de 100 pesos a doscientos cuesta hacerlo. En tanto las tarifas por los servicios sexuales van

desde los modestos trescientos pesos hasta los dos con quinientos pesos. Aun más, si te resultan

de interés los servicios extremos como “la lluvia dorada” o bien que se “traguen tus mocos”.

Los anuncios poseen fotografías e inclusive ciertos tienen links a vídeos donde los oferentes

muestran sus destrezas en plena acción. En Fb abundan los conjuntos que se llaman llanamente:

“Sexo por dinero”. Sin que se reconozcan como rameras, las participantes arguyen prisas económ

icas, con lo que se anuncian como novatas.